Aquí esta. Aquí estoy.
La pequeña y gorda Sweet tomó una decisión hace unos días. Pero no se atrevió a decirlo, publicarlo era dar por sentado otra vez la vuelta al frío. Pero con septiembre, he decidido que llega el momento de hacerlo oficial. Se cumple un año. Un año de mi ingreso, un año de mis huesos, un año de mi "comenzar a salir" y de, por fin mi vuelta.
Es lo que sé hacer. Es para lo que valgo. ¿Valgo para morir? Así es. "La ciudad no es para mi" -dice mi abuela. "Estar viva no es para mi"- digo yo. Me conformaré con ser una fina capa de piel y unos frágiles huesos. Me conformaré con vivir del aire y el agua. Me conformaré con sobrevivir a duras penas.
Necesitaré unos meses para deshacerme de los kg que me sobran y quedarme con los del ingreso, y una vez ahí empezará la verdadera bajada. El verdadero suicidio, la verdadera muerte.
La vida jugó conmigo. Quien quiera que haya me tomó el pelo mostrándome la luz, para después dejarme completamente a oscuras. Confié, creí para nada. Solo conservo al hombre de mi vida, para saber día a día que no hay un futuro a su lado (ni siquiera para mi sola) y que estoy condenada a verle dos días a la semana, con cinco de separación. Y ahora las noches son más frías sin sus brazos en mi cuerpo.
Así que ya jugaste conmigo, querida e irónica vida. Ahora jugaré yo con la muerte. Aceptaré el frio de nuevo, aceptaré las pastillas, y hastío. A cambio de la perfección ósea.
Me arrebataste la felicidad, la esperanza, los amigos, a Kendra. Y de bien niña, la familia y la posibilidad de saber vivir en una. Me condenaste al aislamiento, al deseo de este.
Ahora sabré usar mis cartas mejor que nunca. Ahora no seré una simple princesa que quiere ser perfecta. Ahora seré la perfección convertida en Reina. Sin caer en trampas con psicologos o ingresos que me hagan tener esperanzas, ofertas falsas.
Sweet ha vuelto para jugar mejor que nunca a reinar.
Al borde del limite
Nunca sabré lo que era estar en su piel. Pero si sé lo que es querer morir, como duele sonreír. Cómo intentas encajar lo que sientes, cómo te haces daño por fuera para intentar matar lo que sientes por dentro. Mi placer está en la nada, en la falta, en lo carente, en el deseo nulo.
lunes, 3 de septiembre de 2012
martes, 24 de julio de 2012
Quizás es demasiado devastador. Pero eso no quiere decir que no haya sido anunciado.
Se veía venir, me lo dije, lo dije, fui cruel al expresarlo. Pero ya no importa. Ellos ya no importan. Ni siquiera la sustitución.
¿Por qué he de volcar mi vida en esto? ¿Por que querer mantener a mi lado lo que se aleja sin lamentarse? ¿Acaso importa si te consideran un problema?
Eso fue cruel. Más de lo que yo he sido nunca. ¿Te felicito?
Y todo sigue en picado... No me llama, ni ella ni él. Y recuerdo como sangraba, como mancho mis manos y sus ojos suplicantes.
Pero ya no se recurre a las pastillas, ya no Sweet. Serás una chica buena. O viva. Nunca has sido buena.
Echo de menos el filo, también la libertad de no estar dentro de tu cuerpo, de estar un par de metros (incluso kilómetros) más arriba, viéndolo hacer cosas sin sentido. Sonriendo, cerrando los ojos, sintiendo la música. Pastillas, pastillas, ácido y alcohol. Y música, siempre había música.
¿Que se siente en la soledad más absoluta? ¿Que puede pasar por la cabeza de Sweet para desearla con tantas fuerzas, para provocarla sin disimulo? Y sin embargo, hace llorar a la pequeña cuando hay un atisbo o una pequeña dosis.
Querré creer que esta es mi dosis diaria, aconsejada por mi psiquiatra interna. Suficiente para doler cada día, pero eso buscaba, ¿no? Sigo decantandome por el físico, es soportable, a veces incluso placentero. Pero Sweet va a ser buena. Y viva. Y sin marcas, por eso no recurrirá a ese tipo de dolor.
Se veía venir, me lo dije, lo dije, fui cruel al expresarlo. Pero ya no importa. Ellos ya no importan. Ni siquiera la sustitución.
¿Por qué he de volcar mi vida en esto? ¿Por que querer mantener a mi lado lo que se aleja sin lamentarse? ¿Acaso importa si te consideran un problema?
Eso fue cruel. Más de lo que yo he sido nunca. ¿Te felicito?
Y todo sigue en picado... No me llama, ni ella ni él. Y recuerdo como sangraba, como mancho mis manos y sus ojos suplicantes.
Pero ya no se recurre a las pastillas, ya no Sweet. Serás una chica buena. O viva. Nunca has sido buena.
Echo de menos el filo, también la libertad de no estar dentro de tu cuerpo, de estar un par de metros (incluso kilómetros) más arriba, viéndolo hacer cosas sin sentido. Sonriendo, cerrando los ojos, sintiendo la música. Pastillas, pastillas, ácido y alcohol. Y música, siempre había música.
¿Que se siente en la soledad más absoluta? ¿Que puede pasar por la cabeza de Sweet para desearla con tantas fuerzas, para provocarla sin disimulo? Y sin embargo, hace llorar a la pequeña cuando hay un atisbo o una pequeña dosis.
Querré creer que esta es mi dosis diaria, aconsejada por mi psiquiatra interna. Suficiente para doler cada día, pero eso buscaba, ¿no? Sigo decantandome por el físico, es soportable, a veces incluso placentero. Pero Sweet va a ser buena. Y viva. Y sin marcas, por eso no recurrirá a ese tipo de dolor.
martes, 10 de julio de 2012
lunes, 2 de julio de 2012
Pero, rebuscar en un pasado no tan lejano me hace daño, contemplar mi presente me impide soñar un futuro.
Podría seguir así, yo te contemplaría eternamente. No siempre me gustó lo que vi, pero siempre lo ame tal y como era. Como es. Como fue. ¿Como será?
Mi vida se ha tornado una mentira, un desfile de mascaras de oro y plata. Me siento indigna de tanta belleza perversa, de tanto dolor disfrazado.
Este mismo viernes lo quise hacer, estaba ahí, a un paso del Fin. Pero, no podía, no delante de Él.
¿Que habría sucedido sin su presencia..? Probablemente habría tomado ese camino. Total, estaba a un paso, a un salto, a una exhalación.
Solo sé que no quiero seguir. Ya no gano segundos a los minutos que perdí, ya no amo con toda la fuerza porque se resquebrajo.. La apuñale. O lo escondí.
Físico, todo lo reducir a eso. Dolor para conseguir paz, placer para conseguir querer.
Y ya esta. Creer querer.
Podría seguir así, yo te contemplaría eternamente. No siempre me gustó lo que vi, pero siempre lo ame tal y como era. Como es. Como fue. ¿Como será?
Mi vida se ha tornado una mentira, un desfile de mascaras de oro y plata. Me siento indigna de tanta belleza perversa, de tanto dolor disfrazado.
Este mismo viernes lo quise hacer, estaba ahí, a un paso del Fin. Pero, no podía, no delante de Él.
¿Que habría sucedido sin su presencia..? Probablemente habría tomado ese camino. Total, estaba a un paso, a un salto, a una exhalación.
Solo sé que no quiero seguir. Ya no gano segundos a los minutos que perdí, ya no amo con toda la fuerza porque se resquebrajo.. La apuñale. O lo escondí.
Físico, todo lo reducir a eso. Dolor para conseguir paz, placer para conseguir querer.
Y ya esta. Creer querer.
Ascendí a las nubes. Se esta mejor que en el subsuelo. Entra más luz y la brisa es fresca, apenas hay ruidos y aquí no puede subir nadie. Me quedaré aquí hasta que sea el final.
Sin comer, sin pesarme, solo con la fluoxetina. Sé que hasta aquí en las nubes hay una báscula, mi perdición es encontrarla y hacer que la pesadilla de verano vuelva.. Es volver al pasado. A un pasado azul y gris.
miércoles, 25 de abril de 2012
Yo no nací para llevar una corona. Su peso me agobia, enreda mis cabellos, resbala por mi frente. Me queda grande. No soy una princesa, no seré una reina.
Mi palacio de cristal se derretirá poco a poco, quedando vacío, yéndose a pique como un barco que naufraga en alta mar. Nunca hubo aliados, nunca hubo amigos. Solo mis lágrimas que se helaron, creando la fortaleza. Pero ya no quedan fuerzas siquiera para llorar. Los muros del palacio caen, y como la reina debiera, caigo con él.
Quisiera ser tu reina, quisiera tener fuerza, valor. Quisiera poder soportar el peso de la corona. Crear mis muros contigo dentro, crearlos de amor y tener una fortaleza que ni el filo de una cuchilla pudiera traspasar.
Sigue aquí conmigo, aunque te pida que no me toques, aunque te pida que te alejes. No me dejes sola.
Mi palacio de cristal se derretirá poco a poco, quedando vacío, yéndose a pique como un barco que naufraga en alta mar. Nunca hubo aliados, nunca hubo amigos. Solo mis lágrimas que se helaron, creando la fortaleza. Pero ya no quedan fuerzas siquiera para llorar. Los muros del palacio caen, y como la reina debiera, caigo con él.
Quisiera ser tu reina, quisiera tener fuerza, valor. Quisiera poder soportar el peso de la corona. Crear mis muros contigo dentro, crearlos de amor y tener una fortaleza que ni el filo de una cuchilla pudiera traspasar.
Sigue aquí conmigo, aunque te pida que no me toques, aunque te pida que te alejes. No me dejes sola.
lunes, 23 de abril de 2012
Los primeros años de una princesa son, cuanto menos, difíciles. Pero ante todo, pasan volando. Después, miras hacia atrás y apenas te has dado cuenta de como ha ido sucediendo todo. Están llenos de gente, a la vez que vacíos. Son oscuros, pero iluminados por las luces de las discotecas a las que conseguías entrar porque llevabas escote o el dueño del bar te invitaba a algo más que chupitos.
Recuerdas ese vacío en el estomago, la sensación de constante inferioridad, lo que te hacia diferente, pero no mejor ni especial.
Todo era demasiado fuerte, tu corazón palpita a un ritmo desenfrenado, los sentimientos son demasiado potentes para alguien tan simple. Encuentras la perfección en el vacío, pero este de pronto es aburrido y provocas un huracán para mantener tu interés, que apenas durará unos minutos.
Recuerdas ese vacío en el estomago, la sensación de constante inferioridad, lo que te hacia diferente, pero no mejor ni especial.
Todo era demasiado fuerte, tu corazón palpita a un ritmo desenfrenado, los sentimientos son demasiado potentes para alguien tan simple. Encuentras la perfección en el vacío, pero este de pronto es aburrido y provocas un huracán para mantener tu interés, que apenas durará unos minutos.
Tan real como respirar. Tan irreal como caminar por las nubes.
El tacto de su piel no logro recordar, mas en mis manos ha estado..
No sé diferenciar, no sé si eres real o solo producto de mi locura. Mi mundo gira en torno a intentar descifrar que soy, quien soy, como funciona mi cabeza. Mi cuerpo ha dejado de responder y depende de Él para seguir avanzando. Los días son grises, azules a su lado.
Una princesa sin reino, una princesa sin corona, una princesa sin un bonito vestido que lucir. Sin una tiara que corone una hermosa melena, reluciente bajo el sol.
Pero quizás la realidad es ser el dragón.
El tacto de su piel no logro recordar, mas en mis manos ha estado..
No sé diferenciar, no sé si eres real o solo producto de mi locura. Mi mundo gira en torno a intentar descifrar que soy, quien soy, como funciona mi cabeza. Mi cuerpo ha dejado de responder y depende de Él para seguir avanzando. Los días son grises, azules a su lado.
Una princesa sin reino, una princesa sin corona, una princesa sin un bonito vestido que lucir. Sin una tiara que corone una hermosa melena, reluciente bajo el sol.
Pero quizás la realidad es ser el dragón.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)